Una campaña publicitaria protagonizada por Sydney Sweeney para la plataforma de predicciones deportivas Novig abrió un nuevo debate sobre la manera en que las mujeres son representadas dentro de la industria deportiva. El anuncio, lanzado en septiembre, muestra a la actriz utilizando diferentes elementos deportivos mientras aparece con poca ropa, una propuesta que ha provocado críticas públicas por parte de diversas atletas.
La campaña busca promocionar a Novig, una plataforma de predicciones y mercados deportivos, bajo el concepto de “Just Sports”. Sin embargo, la conversación rápidamente se trasladó del producto a la imagen utilizada para venderlo. Varias deportistas consideran que el anuncio vuelve a colocar el cuerpo femenino en el centro de la atención, mientras los logros, la preparación y las capacidades atléticas quedan relegados.
Entre las voces que cuestionaron la campaña se encuentran atletas olímpicas y figuras de distintas disciplinas. La nadadora australiana Ariarne Titmus, la velocista británica Amy Hunt y la ciclista Sophie Capewell, entre otras, expresaron públicamente su desacuerdo con el mensaje y utilizaron sus propias experiencias para mostrar otra cara del deporte femenino: entrenamiento, fuerza, competencia y años de preparación.
El debate no se centra únicamente en la decisión de Sweeney de participar en la campaña. Algunas de las críticas señalan que una mujer tiene autonomía sobre su cuerpo y su imagen, pero cuestionan que una industria relacionada con el deporte utilice una representación sexualizada para promocionar un producto, especialmente en un momento de crecimiento de la atención y la inversión alrededor del deporte femenino.
Del otro lado, Novig ha defendido la campaña. Su director ejecutivo, Jacob Fortinsky, explicó que Sweeney participó activamente en el concepto y que la actriz también tiene una participación accionaria en la compañía. La empresa sostiene que la campaña busca llamar la atención sobre el deporte desde una propuesta humorística y provocadora.
La propia Sweeney respondió indirectamente al debate al compartir imágenes de deportistas, hombres y mujeres, que han posado desnudos para publicaciones como el famoso “Body Issue” de ESPN. Esta acción fue interpretada por algunos como una defensa de la libertad de mostrar el cuerpo, aunque las atletas que criticaron el anuncio sostienen que el contexto es diferente cuando se trata de vender un producto relacionado con apuestas o predicciones deportivas.
Más allá de las posiciones encontradas, la campaña volvió a poner sobre la mesa una pregunta que acompaña desde hace años al deporte femenino: ¿cómo conseguir que las mujeres sean reconocidas principalmente por lo que hacen dentro de la competencia y no solamente por su apariencia?
La discusión continúa en redes sociales y entre figuras de distintas disciplinas, mientras el caso se convierte en otro ejemplo del complejo vínculo entre publicidad, imagen, deporte femenino y representación.